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Uruguay presenta el Informe:Situación de calle desde una perspectiva de género

El pasado viernes 9 de mayo el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES-MIDES) y la Dirección Nacional de Desarrollo Social (DINADES-MIDES) presentaron el informe “Situación de calle desde una perspectiva de género y su atención directa”.

 

El mismo fue realizado por la Mag. Fiorella Ciapessoni en el marco del trabajo conjunto entre el Programa de atención a personas en situación de calle (PASC) del MIDES y el Departamento de Discriminaciones Múltiples y Agravadas del INMUJERES. La presentación contó con la presencia del Ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker.

 

Antes de 2006 no existían cifras oficiales para Montevideo –donde se concentra el grueso de las situaciones- que diera cuenta de la cantidad de personas que se encontraba en situación de calle, ya sea dentro del sistema de refugios nocturnos o pernoctando en la vía pública.

 

Sin embargo el censo, una vez realizado, no daba cuenta de la dinámica de la movilidad de las personas en situación de calle. “Contrariamente a lo que le sucede a los varones, para las mujeres el refugio es un lugar de protección y no se quieren ir”. Esta es alguna de las conclusiones que salen a la luz gracias a la investigación encabezada por Fiorella Ciapessoni.

 

Esto lleva a que “las pocas mujeres que hay en la calle son las que se encuentran en situación de mayor fragilidad, fundamentalmente mujeres adultas mayores”, según expresó la investigadora durante la exposición de resultados en el Piso 7.

 

Esto se debe en parte a factores como el miedo a la violencia física o a la preocupación por la seguridad de los hijos, que lleva a las mujeres a buscar estrategias alternativas dentro de sus redes, siendo un centro MIDES el último recurso.

 

Se da entonces la doble situación en la que la mujer evita la situación de calle por temor a lo que para ella implica, y una vez que entra en el sistema de protección evita el regreso por el mismo motivo.

 

Dentro de los casos tenidos en cuenta por la investigación –que no contempla entrevistas con usuarias, y se basa en testimonios de técnicos e informantes calificados- se encuentran unos pocos casos de trans femeninos, que sufren además la discriminación dentro de los centros que comparten con otras mujeres.

 

También se encontraron algunos disparadores comunes de la situación de calle en las mujeres tales como la violencia basada en género, la expulsión familiar –en el entorno de los 15 a los 24 años-, la fragilidad física y mental, consumo problemático –sobre todo en las mujeres más jóvenes, patologías psiquiátricas (diagnosticadas o no), y trastornos de personalidad o depresión. En esta última situación se encuentra el 80% de las usuarias de centros nocturnos MIDES, según reveló la investigación.

 

Cabe destacar que el estudio se basó en la población que se encuentra amparada dentro del sistema de centros nocturnos que dependen del MIDES, y no incluye las situaciones de personas que duermen “a cielo abierto”.

 

Montevideo cuenta actualmente con cuatro centros para mujeres solas, por los que pasaron 376 usuarias durante 2013, explica la especialista. A nivel mundial, el 75% de los usuarios de este tipo de centros son varones. Esta proporción se mantiene en nuestro país, donde 8 de cada diez usuarios son varones también.

 

No obstante a partir de 2011 en Uruguay se registra un incremento de la población de usuarias de centros nocturnos, sobre todo en la franja etaria más joven, en el entorno de los 15 años de edad.

 

 

Emergentes

 

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker elogió el trabajo de investigación y lo calificó como “un aporte muy sustantivo, no solo por recoger la evidencia teórica, sino por su capacidad de contrastarla con la realidad”.

 

El jerarca se refirió a los cambios que se han dado en la población en situación de calle, la cual definió como emergente de un contexto más amplio que es necesario abordar. A lo cual agregó que “la situación económica del país no es la respuesta para todo” y que “hay situaciones socio-familiares que influyen tanto o más que el factor económico”.

 

Olesker destacó la inversión que se hizo en esta materia, pasando de los 419 cupos en centros MIDES para personas en situación de calle en 2006 a los 1763 cupos en 2013. Este incremento de los cupos fue acompañado además por el presupuesto asignado que pasó de 34 millones de pesos en 2006 a 259 millones de pesos en 2013, con la evidente mejora de las condiciones de los centros, que se tradujo en un incremento de usuarios que antes no concurrían y ahora sí.

 

De esta población atendida, cabe destacar que 505 corresponden a mujeres con hijos a cargo.

 

También se mejoró gracias al aumento del presupuesto la implementación del Programa de Atención a Personas en Situación de Calle, logrando incorporar los tres niveles (inserción, pre egreso y egreso) en todas las modalidades de centros existentes.

 

A su vez se mejoró el sistema informático que trabaja con las derivaciones y la coordinación con los servicios de salud, sobre todo con la red ASSE.

 

Sin embargo el ministro fue muy crítico en cuanto a la necesidad de mejorar todavía más el egreso y sobre todo el pos egreso de las personas en situación de calle que pasan por los centros del MIDES.

 

“Hoy la puerta de entrada funciona mucho, porque han mejorado las condiciones de los refugios, pero la puerta de salida no funciona tanto”, dijo Olesker y agregó que “hay que trabajar para que la puerta funcione bien para ambos lados”.

 

En cuanto a la inserción laboral, la experiencia revela que si bien el 6% de los cupos de Uruguay Trabaja se destinan a esta población, así como otros programas del MIDES trabajan en ese sentido, no representa una solución para un problema más que complejo.

 

En cambio el abordaje interinstitucional y el sostén del trayecto de vida de las personas parecen ser el camino por donde seguir intentando que la calle o el refugio no sean un lugar donde volver una y otra vez.

 

Fuente: INMUJERES

13/05/2014