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Encuesta Nacional sobre Representaciones Sociales de Cuidado

En Uruguay las mujeres se sienten más obligadas al cuidado directo y los hombres al indirecto
Este es uno de los resultados que ha obtenido la Encuesta Nacional sobre Representaciones Sociales de Cuidado realizada en el país por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y la Universidad de la República (UDELAR). La Encuesta forma parte del proyecto “Hacia un Sistema Nacional de Cuidados” que se quiere implementar en el país.

15/12/2011


La Encuesta Nacional sobre Representaciones Sociales de Cuidado surge de manera articulada entre el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y la Universidad de la República (UDELAR) en base al trabajo de realizado por un grupo de investigadores de Sociología de Género del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS).

El objetivo del proyecto es conocer y entender al cuidado “como elemento constitutivo del bienestar social desde una perspectiva de género y derechos, que facilite la implementación de un sistema nacional de cuidados en Uruguay”, según expresaron los organizadores del proyecto.

Las principales dimensiones abordadas fueron: necesidades y demandas de cuidado; percepciones sobre el cuidado infantil y de adultos/as mayores; percepciones sobre responsabilidades de cuidado; percepciones sobre obligaciones de cuidado; disponibilidad para brindar cuidado y valoración del tiempo destinado al cuidado infantil y de adultos/as mayores. Para dar cuenta de estas dimensiones se realizó una encuesta a la población uruguaya en base a una muestra representativa estratificada por ingresos y por región de 1000 casos.

La socióloga Valentina Perrota, responsable del Sistema de Información de Género del MIDES expresó que los resultados “pretenden ser un insumo a considerar, ya que actualmente se está diseñando el Sistema Nacional de Cuidados que buscará entre otras cosas ampliar la oferta de servicios y prestaciones de cuidado para la población dependiente”.

Consultada sobre que significa el término Representaciones Sociales del Cuidado, la socióloga explicó que son “esquemas mentales que orientan las prácticas de la experiencia cotidiana”. Según Perrota, estas representaciones “incluyen opiniones, actitudes, creencias, imágenes, valores, informaciones y conocimientos que integran el sentido común que permiten interpretar la realidad y las relaciones sociales y orientar las prácticas”.

Para Perrota “las representaciones sociales en torno al cuidado deben ser tenidas en cuenta para la formulación del Sistema de Cuidado, de lo contrario el efecto de las medidas a impulsar podría ponerse en cuestión”, dado que estas representaciones son diversas en función varios factores tales como el nivel socioeconómico o la edad, entre otros.

Algunos resultados a destacar:


- La intensidad importante del cuidado y una división sexual del trabajo es clara entre varones y mujeres.
- A medida que aumenta la edad de los/as niños/as crece la percepción sobre la responsabilidad del Estado.
- En relación a las personas mayores: es mayor la percepción del Estado como responsable en parte del cuidado (cercana a la que se tiene con respecto a los niños en edad escolar).
- Las mujeres se sienten más obligadas al cuidado directo y los varones al indirecto. A medida que disminuye el nivel socioeconómico es mayor el porcentaje de personas que creen que las madres están obligadas al cuidado directo.
- Existe una fuerte discordancia entre la expectativa de personas mayores de 70 sobre quiénes deben proporcionar su cuidado frente a la opinión de las generaciones menores.
- Inclinación preferencial al cuidado domiciliario para niños/as y adultos mayores, aunque más intensa en adultos mayores.
- Existencia de un “deber ser” de cuidado muy fuerte pero un “poder hacer” muy débil donde las mujeres estarían más dispuestas a poder que los varones.
- Los resultados muestran que las mujeres estarían más dispuestas a modificar su situación en el mercado laboral. Esto podría generar discontinuidades en sus trayectorias laborales y desigualdades de ingreso presentes y futuras.

Otros aportes que surgen a través de esta encuesta
:

- Es fundamental una orientación de las políticas públicas hacia el objetivo de modificar la división sexual del trabajo tradicional y establecer como principios básicos de funcionamiento el de la corresponsabilidad, pero no solo a nivel micro.
- La definición del sistema debe pensarse tomando en cuenta siempre quien asume los costos de la ausencia de los servicios o prestaciones para el cuidado.
- Como el cuidado lo brindan (hasta ahora) las mujeres en forma no remunerada, el costo de no brindar prestaciones o servicios de cuidado también lo han asumido las mujeres.
- El rol que asuma el Estado como proveedor de cuidado determina la carga de cuidado que se delega a la familia, el voluntariado y/o el mercado, y con ello la posibilidad de ejercer el derecho a dar y recibir cuidado de calidad.
- La creación de un nuevo contrato de género en el sistema de bienestar no se realizará de forma automática; es un cambio estructural imprescindible y necesita de algo más que voluntad política. Conocer las representaciones sociales en torno al cuidado aporta claves para esa transformación.
15/12/2011